- Y no, no empezaría con el típico “érase una vez” porque tú no eres una vez, tú eres todas las veces.


- El destino reparte las cartas, pero soy yo quien decide como jugarlas. 


- Quisiera que sepas tantas cosas.


- El problema no es tropezar, el problema es que te guste la piedra.


Alguien dijo una vez que en el momento en que te paras a pensar si quieres a alguien, ya has dejado de quererle para siempre...


- Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.


- Cuántas palabras, cuántas nomenclaturas para un mismo desconcierto. A veces me convenzo de que la estupidez se llama triángulo, de que ocho por ocho es la locura o un perro.